El cobrizado es un recubrimiento galvánico que consiste en la deposición electroquímica de una capa de cobre sobre una pieza conductora. El proceso emplea un baño de sales de cobre y corriente eléctrica, logrando una capa homogénea y de excelente conductividad eléctrica y térmica. El cobrizado se utiliza frecuentemente como capa base en recubrimientos multicapa —por ejemplo, previa al niquelado o cromado— gracias a su capacidad para nivelar imperfecciones superficiales y mejorar la adherencia de capas posteriores. También se emplea en la fabricación de circuitos impresos, en la recuperación de dimensiones de piezas desgastadas y en aplicaciones donde se requiere una superficie con alta conductividad eléctrica o un acabado de tonalidad rojiza característica.