El cromo duro es un recubrimiento galvánico de cromo metálico que se aplica directamente sobre piezas metálicas con el objetivo de mejorar sus propiedades mecánicas superficiales. Aporta una dureza excepcionalmente alta, una baja coeficiente de fricción y una gran resistencia al desgaste abrasivo y a la corrosión en entornos industriales agresivos. Su acabado es típicamente mate o satinado, aunque puede ser rectificado para alcanzar tolerancias dimensionales precisas. Este recubrimiento se utiliza en componentes sometidos a esfuerzos mecánicos severos o a movimiento continuo, tales como cilindros hidráulicos, ejes, pistones, rodillos, moldes de inyección y válvulas de alta presión. A diferencia de otros acabados estéticos, el cromo duro es puramente funcional y prolonga significativamente la vida útil de las piezas tratadas.
Este es el encabezado