El cromo decorativo es un recubrimiento galvánico aplicado sobre piezas metálicas que han sido previamente niqueladas. Su finalidad principal es otorgar un acabado superficial de alto brillo, con una tonalidad característica que oscila entre el blanco azulado y el plateado intenso. Este tipo de cromado proporciona una excelente resistencia a la corrosión atmosférica y a la acción de agentes químicos cotidianos, como jabones o detergentes. Además, su superficie lisa y dura facilita la limpieza y repele las huellas dactilares. Se emplea habitualmente en componentes visibles de automóviles (parachoques, emblemas, molduras), grifería sanitaria, herrajes, muebles metálicos y electrodomésticos, donde el valor estético y la durabilidad son igualmente prioritarios.